La mayoría de las personas usa herramientas de IA como usan un motor de búsqueda — consultas cortas y vagas. 'Escribime un email.' 'Resumí esto.' 'Dame ideas.' Los resultados son genéricos, superficiales y a menudo inutilizables. La diferencia entre un output útil de IA y uno inútil está casi siempre en el prompt.
La anatomía de un buen prompt
- Rol — Decile a la IA qué rol jugar ('Sos un experto en copywriting de ventas...')
- Contexto — Proporcioná antecedentes relevantes ('Somos una firma de consultoría IT B2B que apunta a negocios de home services...')
- Tarea — Sé específico sobre lo que necesitás ('Escribí un email de seguimiento a un prospecto que asistió a nuestro webinar...')
- Formato — Especificá el formato del output ('Usá un tono profesional pero conversacional, mantené menos de 150 palabras...')
- Restricciones — Agregá cualquier limitación ('No menciones precios, evitá jerga...')
Guardá tus mejores prompts
Cuando encontrés un prompt que produce consistentemente buenos resultados, guardalo. Construí una biblioteca de prompts para tus tareas más comunes.
¿Querés construir herramientas potenciadas por IA para tu negocio? Hablemos.